5 Consejos para Dar una Buena Impresión a tus Clientes

8 mayo 2017
Tomar las riendas de un negocio puede ser una gran aventura, una experiencia llena de altas y bajas y es por esta razón que es importante no perder de vista el objetivo y la razón por la cual iniciamos nuestros negocios: La gente, nuestros clientes. Ofrecerles nuestros productos o servicios y que queden satisfechos con lo que tenemos para ellos. Independientemente de cuál sea nuestra industria todos tenemos conocimientos y dones diferentes los cuales brindamos a las personas que nos rodean. Ofrecemos un servicio o producto con el propósito de brindar un alivio o una solución a nuestros clientes y por supuesto, también ganar dinero para nosotros mismos, que es el objetivo final de cualquier negocio. Sin embargo, los negocios pueden ser complicados y existen un sinfín de factores que podrían afectar nuestro rendimiento y sin darnos cuenta, podemos afectar la impresión que tienen nuestros actuales y futuros clientes de nosotros, lo cual puede traducirse en una pérdida de dinero para nosotros. En este artículo te dejamos 5 consejos para dar una buena impresión a tus clientes:

1. Invierte en tu presencia digital

Es una realidad que estamos en la era digital y es necesario adaptarse. Cuando necesitamos algo lo primero que hacemos es buscar en internet. Ya sea buscando en la página web o yéndonos directamente a las redes sociales. Tu presencia digital es una de las primeras cartas de presentación que tiene tu negocio ante el mundo:
  • Ten una página web para que tus clientes puedan encontrarte fácilmente. Asegúrate de actualizarla constantemente y alimentarla con contenido de valor para que quienes requieran tus servicios o productos pueden ver todo lo que eres capaz de ofrecer.
  • Abre tus redes sociales en los canales donde se encuentra tu cliente, ya sea Facebook, Instagram, Youtube, LinkedIn.
  • Incluso puedes crear un blog y mantener a tus clientes actualizados sobre lo que pasa con tu negocio e incluir contenido que los ayude a resolver sus necesidades, relacionadas con tu producto o servicio.
 

2. Permite que tus clientes te encuentren fácilmente

Los clientes pueden tener preguntas o tal vez quieran agendar una reunión contigo y no existe nada que nos haga perder el interés como cuando intentamos contactarnos, por teléfono o redes, con una compañía y no hay forma de que consigamos una respuesta. Es importante considerar los siguientes puntos:
  • La cantidad de veces que suena el teléfono.
  • El tiempo de espera transfiriendo la llamada.
  • El tiempo que toma responder la llamada, un mensaje por redes sociales o un correo.
  • El tono y actitud con la que se le responde al cliente.
  • Si se le está brindando información concisa.
Analiza cómo están resultandos estas interacciones con tus clientes, identifica los problemas – u oportunidades de mejora – y haz los cambios pertinentes.  

3. Define tu Cultura Organizacional

Entiéndase como cultura organizacional el conjunto de experiencias, costumbres, creencias y valores que caracteriza a un grupo de personas dentro de un grupo u organización. Es importante que todos tus empleados tengan conocimientos de la cultura organizacional de la compañía, pues ellos además de ti, son quienes la representan y su comportamiento, entrenamiento y conocimiento refleja directamente a la compañía. Procura que tus empleados estén felices y estos hablarán maravillas de la empresa, además que esto ayudará a que los niveles de servicio al cliente incrementen positivamente. Puedes empezar a definir la tuya entendiendo tu realidad actual. Aquí te dejamos algunas preguntas para considerar:
  • ¿Están mis empleados realmente capacitados para lidiar con mis clientes?
  • ¿Qué actitud tienen mis empleados dentro de la empresa y con los clientes?
  • ¿Qué tipo de ambiente proveo yo en mi compañía?
  • ¿Ponen mis empleados sus problemas personales antes que las necesidades de los clientes?
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4. Ubicación, Ubicación y una vez más Ubicación

Cada decisión que toma una compañía da una idea de con qué tipo de personas se está trabajando. Lo que es aceptable para ellos, puede dejar mucho que decir, pues podremos ver exactamente con qué tipo de personas vamos a tratar. Por eso es de suma importancia que cuando los clientes nos visiten su llegada sea agradable y placentera, no una encrucijada o mala experiencia, pues muchas veces esto también afecta nuestra percepción de la compañía. Incluso esto podría restarle valor a nuestro producto o servicio, aun cuando sea muy bueno.   Si es complicado llegar a tu oficina, no hay estacionamiento o los alrededores están descuidados, automáticamente tus clientes pueden pensar si vale la pena visitarte. Procura lo siguiente:
  • Tener disponibilidad de estacionamientos tanto para los empleados como para tus clientes.
  • Escoger un área limpia y organizada. Pon atención a los pequeños detalles como hojas de árboles, colillas de cigarrillos, tapas de cerveza, etc…
  • Asegurarte de que los vidrios de tu oficina se limpien con frecuencia.
  • Prueba que los elevadores sean lo suficientemente rápidos.
 

5. Tu oficina refleja todo de ti

Tu oficina es, virtualmente hablando, tu reflejo. Lo que sea que está sucediendo en tu oficina es automáticamente algo que tu aceptas y dejas pasar. Todo lo que tu permitas desde la recepción hasta el baño hablará de ti ante tus clientes. Cada detalle, por más mínimo que sea, es importante pues afectará la manera en cómo tus clientes te ven. No importa de qué tamaño sea tu empresa o tu oficina. Lo importante es brindar un ambiente en que las personas se sientan a gusto y lo disfruten tanto, que al pensar en ti recuerden algo positivo.   Las personas pueden olvidar lo que hiciste o lo que dijiste, pero nunca olvidarán cómo los hiciste sentir, por eso causar una buena impresión en tus clientes es tan importante, ya que esos primeros segundos después de conocer tu negocio podrían marcar la diferencia entre cerrar y no cerrar un negocio.

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