¿Cómo ganarte el Respeto de tus Colaboradores sin ser un Tirano?

6 julio 2017
Es cierto, hace falta ser serios y alentar constantemente a las personas a que realmente cumplan sus obligaciones. Sin embargo, también hay que ser sensible y aprender a tener tacto para hacerlo.

Actualmente, muchas personas se quejan de la relación deshumanizada que mantienen sus superiores con ellos y el malestar que genera este comportamiento. Un claro ejemplo de tiranía fue el famoso empresario informático, Steve Jobs.

Dentro de la biografiía del icónico emprendedor, sus autores Brent Schlender y Rick Tetzeli, trataron de plasmar y describir aspectos que no eran muy conocidos sobre este legendario personaje, entre ellas, que se le consideraba un muy mal jefe y una persona prepotente laboralmente.

Mientras su visión por pensar diferente le permitió crear productos que cambiaron el mundo, se le conocía porque no era un líder innato e inclusive era descrito como un jefe de difícil trato.

Un líder tiene la oportunidad de aprender y mejorar todos los días. Por ello, sigue estas recomendaciones para lograrlo.

Piensa como líder, no solo como jefe.

Se puede creer que estas palabras comparten el mismo significado, pero no hay nada más equivocado que eso, y en la mayoría de los casos, las actitudes son las que marcan la diferencia entre uno y el otro.

Por jefe se entiende autoridad y poder. Por líder, como una persona capaz de influir positivamente en otro, en este caso en el trabajo.

El primer indicio que una persona no tiene el don de ser un buen jefe y líder es que su comportamiento, su forma de expresarse, de relacionarse y de dirigirse a los demás, siempre desencadena desmotivación.

El liderazgo positivo se centra en los aspectos buenos de la persona. Para lograr ese liderazgo es necesario cambiar constantemente, “pero a la mayoría no le gustan los cambios o no es capaz de hacer un cambio verdadero”, señala Tan Ben-Shahar, profesor de Psicología Positiva de la Universidad de Harvard en una publicación de la Revista Forbes.

Para el profesor, existen elementos que contribuyen a fomentar el liderazgo positivo como lo son, expresar gratitud y aceptar el fracaso.

Sé amigable con los demás.

Muchas personas en posición de autoridad prefieren ser firmes y distantes, porque se remunera el trabajo realizado satisfactoriamente, no el hecho de hacer amigos.

No está mal acercarse a los trabajadores, conocer sobre sus vidas e inclusive comprender cuando tengan malos momentos o situaciones complicadas con sus familias. Esto no quiere decir que tienen que llegar a ser amigos personales.

Muchos profesionales, por otro lado, tratan de convertirse en un buen jefe buscando ser abierto con sus trabajadores y hasta inclusive sobrepasando la delgada línea entre trabajo y amistad.

Ser empático y amable nunca están de más. Recuerda que tratas con seres humanos, independientemente de la seriedad que requiera la actividad a desarrollar.

Aprende a escuchar a tu equipo.

Es más fácil estar de acuerdo que en desacuerdo, pero podemos aprender mucho de las conversaciones en las que no coincidimos en nuestros puntos de vista, siempre que seamos capaces de escuchar y hablar de manera racional.

En muchas ocasiones caemos en el error de escuchar a una persona mientras nos preparamos para responderle. Es importante prestar atención a esta cualidad porque gracias a ella sabremos qué se puede mejorar o lo que está dañando el clima laboral.

Trata de no interrumpir. Puede sonar tentador cortar la conversación para corregir algo que no te parece correcto, sin embargo, es importante que las personas puedan expresar todo lo que tienen para contar.

Escucha con empatía. No necesariamente tienes que estar de acuerdo con todo lo que te diga un colaborador, pero es importante ponerse en los zapatos del interlocutor para comprender su punto de vista.

Cuida tu lenguaje corporal. Una sonrisa genuina y un asentimiento ocasional demuestran que estás interesado e involucrado con lo que la otra persona te dice.

Bob Sutton, reconocido profesor de Ciencias de la Administración e Ingeniería en la Universidad Stanford, enlista los 12 libros que todo líder debería leer, de acuerdo con su experiencia. 

“Estos libros me han enseñado mucho acerca de las personas, los equipos y las organizaciones, a la vez que proporcionan orientación útil acerca de qué es lo se requiere para ser un buen líder en lugar de uno malo”, agregó en su publicación.

Lo más importante al final del día, es que sientas que has hecho el mayor esfuerzo por ser íntegro, respetuoso y que has ayudado a tu equipo y a la empresa siempre que lo han necesitado, de forma cordial y agradable.

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