¿Cómo Optimizar tu Mudanza a una Oficina Nueva? 5 Consejos Prácticos que te Ahorrarán un Dolor de Cabeza

20 febrero 2017
Cuando escuchas la palabra "mudanza a una oficina nueva", seguramente se te vienen a la cabeza las imágenes de cajas con etiquetas, llenas de todo tipo de artefactos, papeles y todos esos utensilios que tienes en tu oficina de los que probablemente ya ni siquiera te acuerdas. Y es que el proceso de mudanza a una nueva oficina puede ser tedioso, complicado y podría generarte más de un dolor de cabeza, sin embargo, no tiene por qué ser así y por eso en este artículo te daremos 5 consejos prácticos para optimizar tu mudanza a una nueva oficina.

1. Haz un inventario.

  Este es el primer paso para cualquier mudanza; un inventario detallado de todo lo que tienes en tu oficina te ayudará a darle seguimiento a tus cosas y a minimizar la posibilidad que se pierda algo. Haz el inventario con personal interno para asegurarte que se cuente todo o con una compañía independiente que pueda hacer el inventario por ti. Dentro de este inventario deberás también anotar el estado en el que se encuentran los objetos que estás listando, y así evitar que luego haya confusiones si algo se dañó durante la mudanza o si ya estaba deteriorado. Y por supuesto, no olvides incluir fotos de todo en este listado, esto no sólo servirá como pruebas en caso que algo resulte dañado durante la mudanza, sino que también te ayudará a rearmar algunos muebles, sobre todo aquellos que son complejos.  

2. Lo que sea muy delicado o valioso llévalo contigo.

  Cuando le informes a tus empleados sobre la mudanza, también hazles la salvedad que todo aquello que sea valioso para ellos o muy delicado es mejor que lo lleven ellos mismos, por ejemplo, si alguno de tus empleados utiliza una computadora personal o habitúa dejar algún tipo de aparato electrónico de mano en la oficina, o las cosas que adornen sus escritorios como las fotografía o artículos personales que puedan tener algún tipo de valor personal. Tus empleados también deberán etiquetar las cosas que consideren de mayor cuidado, por ejemplo, cosas que puedan quebrarse en la mudanza o cosas que tengan algún tipo de desperfecto y las haga vulnerables.  

3. Busca ayuda profesional.

  ¿Qué es una compañía de mudanzas? Es muy simple, es aquella que se encarga de mover tus pertenencias de un punto A hacia un punto B de la manera más segura posible, sin embargo, aunque esto pueda sonar muy sencillo, en realidad, las compañías de mudanza hacen mucho más que sólo llevar tus cosas hacia otro lugar. Por ejemplo, una compañía de mudanzas puede prestarte el servicio de empacar tus cosas por ti. Lo positivo de esto es que las compañías de mudanzas tienen sus “truquitos” bajo la manga sobre cuál es la manera más óptima para empacar, y cómo evitar que tus cosas se dañen en el camino e incluso cómo acelerar el proceso. Otro beneficio de buscar la ayuda profesional es que podrás desmantelar aquellos muebles que son complicados de mover sin tener que preocuparte por el proceso, simplemente podrás dedicarte a seguir haciendo producir tu negocio mientras el equipo de mudanza trabaja por ti.  

4. ¡No te olvides del presupuesto!

  Y es que el dinero es uno de los factores más importantes a la hora de optimizar tu mudanza a una nueva oficina. Así que crear tu presupuesto es uno de los primeros pasos (si no el primero), que debes dar para la mudanza, pero, ¿cómo un presupuesto para mudanza te puede ayudar? Pues bien: + Tendrás una idea más exacta de cuánto dinero necesitarás para este proceso. + Determinarás exactamente cuánto puedes invertir en la mudanza, incluyendo costos de implementos y recurso humano, o si vas a contratar a una empresa que se encargue de hacerlo. + Podrás apartar un dinero extra para gastos imprevistos que puedan surgir.  

5. Y para después de la mudanza, no olvides reciclar las cajas que utilizaste.

  Nadie puede predecir el futuro y aun cuando estés seguro que no te mudarás en un buen tiempo, cualquier eventualidad puede pasar, así que guardar las cajas que utilizaste para la mudanza podría servirte en caso que algo llegara a pasar en el corto plazo. Podrías guardar tus cajas por un par de meses, esto siempre y cuando tengas el espacio para guardarlas, por supuesto, sólo asegúrate de mantenerlas en un lugar seco y libre de humedad. Y si no pasa nada, tus cajas siempre te servirán para almacenar cualquier tipo de cosas que tengas en la oficina, desde esos contratos que ya no son vigentes pero que necesitas mantener, hasta las facturas. También puedes llevar las cajas a un centro de reciclaje o repartirlas entre tus empleados para que ellos las utilicen en sus casas como gusten, realmente, cualquier destino donde se les dé un uso, será mejor que botarlas.   cta-quiz-zona-para-oficina

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