Razones por las que tus Gerentes Necesitan una Oficina Privada

7 junio 2017
El espacio de oficina en el que estamos, muchas veces define la forma de reaccionar que tenemos y por consiguiente, la productividad que logramos alcanzar.

Las oficinas abiertas pueden llegar a ser muy agradables debido al alto nivel de sociabilidad que se maneja en ellas, y a la vez productivas, porque existe un ambiente de cooperación elevado.

Sin embargo, no son espacios que puedan adoptar todas las empresas pues existen consideraciones que se deben tomar en cuenta, como el tipo de negocio que se tiene, las diferentes posiciones y niveles jerárquicos, las áreas y a lo que cada una exige.

Por lo anterior, si bien es cierto las oficinas abiertas fomentan la creatividad y la cooperación, se han descubierto algunos inconvenientes con ellas.

Por ello, te contamos tres razones por las que, a pesar de las nuevas tendencias como el coworking, aún se siguen considerando oficinas privadas, para que las tomes en consideración cuando acondiciones los espacios de tu negocio.

La distracción por ruidos afecta la concentración.

Todos tenemos un nivel de concentración diferente al resto. Mientras algunos pueden trabajar a pesar de las constantes interrupciones que puede generar un grupo, otros necesitan un espacio cerrado para poder lograrlo.

Sin duda, la colaboración es fundamental pero el exceso de proximidad también puede mermar considerablemente la productividad y la creatividad.

No tener barreras físicas ha ocasionado grandes conflictos en aspectos de concentración, inclusive incomodidades entre el personal ya que hay personas más ruidosas que otras y los que no, han experimentado enfrentamientos por la búsqueda del silencio.

Un estudio realizado por Gensler, firma de diseño y arquitectura global, arrojó que más de dos tercios de los empleados estadounidenses están descontentos con los niveles de ruido en el trabajo, y 53% dicen que otras personas les molestan cuando tratan de concentrarse.

Es importante poder concentrarse y no queda duda que las puertas cerradas ayudan a lograrlo. Lo fundamental es mantenerse en estrecha proximidad con los otros, de manera que podamos colaborar con todos y así mantener un clima laboral agradable donde se sienta el apoyo y la cooperación siempre.

La privacidad se ve vulnerable.

Si bien es cierto, los colaboradores al estar expuestos al resto se han vuelto cooperadores e inclusive más productivos, la falta de intimidad ha frenado el progreso en algunas áreas donde la privacidad es de vital importancia, como sucede en los departamentos de finanzas o legal que la confidencialidad es parte del compromiso diario.

Las empresas han estado tratando durante décadas de encontrar el equilibrio para mejorar los espacios en las oficinas. En un estudio realizado por The Harvard Business Review se encontró que a principios de los 80´s el 85% de los empleados norteamericanos necesitaban más espacios privados para poder concentrarse y el 52% dijo que carecían de ellos.

A principios de los 90´s hubo un cambio en el concepto y solo el 23% deseaba más privacidad porque dijeron necesitar sentir más acceso a las personas para poder trabajar a gusto. Ahora, la investigación sugiere que más del 74% de las personas encuestadas dicen estar más preocupados por su privacidad que hace 10 años.

Construir un buen equipo de trabajo es fundamental para el crecimiento de cualquier empresa y el gerente es una de las piezas más importantes para ello ya que es el que va a controlar y determinar los caminos que se deben seguir dentro de los diferentes sectores de la misma.

Es necesario contar con espacios individuales y retirados donde el acceso a la información para los demás miembros de la oficina es limitada debido al manejo de estrategias, llamadas, reuniones y documentos tan delicados.

El constante movimiento de personas alrededor afecta el rendimiento.

Las oficinas abiertas han permitido a las empresas ahorrar costos y espacio, sobre todo porque reúnen en grupos al personal que necesita trabajar en equipo.

Como consecuencia, hay áreas donde sus empleados se mantienen constantemente desplazándose por toda la oficina, gracias a las características del trabajo que manejan, y los constantes movimientos de los empleados es muy molesta para que el necesite concentrarse.

Agregado a la pérdida de artículos de oficina y el desorden de los demás, que por lo general, suelen generar inconvenientes para sentirse a gusto.

Un estudio publicado por CNBC, canal de TV sobre noticias de economía de los Estados Unidos, dice que el 58% de los empleados de alto rendimiento necesitan espacios de trabajo más tranquilos.

Las últimas generaciones prefieren los espacios abiertos porque consideran que las barreras arquitectónicas o de diseño han logrado eliminar las barreras organizacionales, y gracias a ello, el trato y la cooperación se han elevado.

Pero compartir un espacio, por más grande que sea, siempre implica aceptar  algunas condiciones de comportamiento del otro que no se pueden modificar fácilmente y con una oficina cerrada no se tiene ese inconveniente.

Los gerentes de recursos humanos deben ser observadores del comportamiento de cada persona, y a través de la inteligencia emocional, descubrir cuál es el tipo de necesidades que pretende satisfacer cada individúo en su entorno laboral; por consiguiente cuáles podrían ser sus motivaciones.

Las comodidades y las emociones que se generan en una oficina equilibrada es lo que la mayoría de sus empleados busca. Por eso, es tan importante conocer bien a tus colaboradores, saber cuál es el mejor ambiente para ellos y ayudarlos a potenciar sus capacidades.

El reto de las empresas es adoptar cualquier mecanismo que facilite la comunicación en búsqueda de un trabajo más productivo y que el desarrollo de relaciones sociales logre que la confianza construya equipos de alto rendimiento, sin afectarse entre ellos, y a través de una política de necesidades individuales y de respeto, no solo en la forma de trabajar sino en la manera en que se sienten a gusto los demás tratando de hacerlo.

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